Así titula Clarin.com a su nota sobre la nueva vulnerabilidad encontrada en Internet Explorer. No sólo que Internet Explorer no es seguro, sino que no cumple con los estándares.
Realmente, resulta problemático tanto para usuarios (seguridad, vulnerabilidades) como para desarrolladores (horas pérdidas solucionando problemas específicos). Sin embargo, es usado por más del 70% del mercado.
Tienen los navegadores de la competencia que cambiar algo para ganar una mayor porción de mercado?
Firefox es la principal competencia de IE, pero su participación en el mercado sigue siendo muy baja. Este navegador es estable, cumple con los estándares, es innovador (las últimas versiones de IE no hacen más que correr de atrás a firefox en este aspecto), es fácil de instalar y de usar y gratis. Aún así, teniendo todas esas bondades, no logra acercarse a Internet Explorer. Tal vez sea cuestión de tiempo.
De todas formas, no creo que el problema de estos navegadores pase por el producto en si, sino por una cuestión de marketing. Internet Explorer tiene algunas ventajas en este campo. La más importante probablemente sea que viene preinstalado con Windows, o sea, en el 90% de las PCs del mundo. No solo eso, IE se encuentra integrado con el kernel de Windows. Por eso, IE no puede ser completamente desinstalado. (Así fue como IE terminó por vencer a Netscape).
Otra ventaja esta en su nombre. Internet Explorer es, evidentemente, es la puerta de acceso a la red. La mayor parte de los usuarios sin conocimientos informáticos reconoce, tal vez debido a su nombre, tal vez debido a costumbre, a IE como sinónimo de internet.
Si alguien menciona Firefox, Opera, Safari o Chrome, estos usuarios probablemente no lo conozcan ni sepan para que sirve y, mucho menos, como se usa.
Por eso, parece una buena maniobra buscar acuerdos con fabricantes (OEM) para que incluyan a los navegadores preinstalados en sus PCs. Chrome esta siguiendo ese camino.
La nueva vulnerabilidad de IE, hasta ahora sin solución (aunque Microsoft promete un parche para el día de hoy, permite al código de una página acceder a los datos de la computadora con los mismos privilegios del usuario.